martes, 10 de noviembre de 2009

Sobreviviente del Palacio de Justicia afirma que vio vivos a los desaparecidos de la cafetería


Foto: Archivo Particular
En esta foto aparece Eduardo Matzon con los brazos sobre su cabeza. Atrás, Yolanda Santodomingo, cuando eran sacados del Palacio de Justicia, el 6 de noviembre.
Se trata de una estudiante de Derecho, víctima de los abusos de organismos de seguridad hace 23 años. Relato exclusivo de ADN Colombia.
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• La toma del Palacio de Justicia
A Yolanda la conocí en 1997 y solo hasta hace una semana me contó en detalle el hecho que le cambió la vida para siempre: la toma del Palacio de Justicia, el miércoles 6 de noviembre de 1985, por parte de un comando del M-19.
Yolanda Santodomingo Albericci había llegado ese día bien temprano a la Universidad Externado de Colombia, a ocho cuadras de la Plaza de Bolívar de Bogotá.
Tenía 20 años, hacía cuarto año de Derecho y era de las alumnas más brillantes en un centro docente del que eran profesores un buen número de magistrados y juristas de las altas cortes.
Estaba en temporada de exámenes y circunstancias especiales obligaron a que ella y sus compañeros de curso tuvieran que ir, hacia el mediodía, al Palacio de Justicia para presentar una prueba de práctica penal con Rafael Urrego, conjuez de la Sala Penal, que prefirió hacerla en su oficina ante las dificultades de tiempo.
Por la ocasión, Yolanda iba de sastre azul, más elegante que de costumbre.
Hubo algo que la obligó a irse más temprano hacia el Palacio: debía pasar primero por el Tribunal Contencioso de Cundinamarca, también en el centro, ante la expectativa de vincularse laboralmente.
Con Eduardo Matzon, un compañero de la facultad, fue hasta el Tribunal y de allí salieron para el Palacio, en donde aprovecharon para que él hiciera una tarea.
Poco antes de las 11:40 de la mañana, Yolanda decidió buscar de afán un baño y le indican que por los lados de la cafetería hay uno. Cuando llegó allí empezó la historia que se relata a continuación en la propia voz de su protagonista.
¿En dónde los cogió la toma?
Yo sufría de cistitis y me daban muchas ganas de orinar. Eduardo ya había hecho su tarea.
Entonces le pedí que me acompañara a buscar un baño. Además quería tomar algo porque el calor era muy fuerte.
Bajamos al primer piso y buscamos la cafetería. Yo alcancé a entrar. Eduardo, no, porque iba detrás mío. Cuando de pronto se sintió un estruendo. Y en el fondo apareció una mujer apuntando y vociferando algo. Eduardo arrancó a correr y yo detrás de él. La gente de la cafetería se quedó petrificada. Eduardo era sobrino del Gobernador de Bolívar y su papá era magistrado.

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